lunes, 15 de marzo de 2010

PARA FRAN: CELIBIDACHE 14. SOBRE CELIBIDACHE.

"Soy un hombre muy radical."

"No, sería un idiota si pretendiera que todos se pusieran de mi parte y que todos me siguieran. No soy un idiota."

"¿Dictador? ¿Yo? ¿Un tirano?
No, de ningún modo.
Mozart es el dictador, el despiadado.
Él es quien no nos deja convertir un do sostenido en un re sostenido, sino que insiste en el do."

"Cuando tenía 20 años pensaba que lo sabía todo, que controlaba cualquier teoría: y no tenía ni idea de música.
Entonces Tiessen me dijo: "No es así".
Yo pensé: "Es un viejo. Yo soy joven, de otra generación."

"Fue una gran decepción para mi padre cuando le dije: "No puedo ser lo que tú quieres que sea, un diplomático o un político."
Entonces me echó de casa.
Tuvo la fuerza de carácter requerida para mantenerse en sus trece.
Y yo la tuve también para no regresar jamás."

"Si hubiera querido hacer carrera, no habría aterrizado en Múnich, sino en América.
Una carrera hecha a medida y bien pagada.
Me quede en Alemania por razones de orden, digamos, sentimental: todo lo había aprendido en Alemania y quería devolverle a Alemania lo que sabía.
Por ello doy clases privadas en la Universidad en Mainz."

"Cuando hoy miro hacia atrás, agradezco el no haber ido a América, sueño por aquel entonces de cualquier director."

"No hago lo que otros directores hacen.
Dirijo exclusivamente la Filarmónica de Munich. Y todo el tiempo libre que me queda se lo dedico también a la orquesta.
De ahí los resultados obtenidos."

"Odio el culto que rodea a los directores.
No doy autógrafos, no concedo entrevistas, no grabo discos y no participo en los llamados eventos sociales."

"Compongo tanto como me resulta posible.
Los dos meses de vacaciones significan para mí: recuperación y componer.

"Componer significa para mí cultivar la espontaneidad.
Lo peor de todo es la rutina.
No es otra cosa que la imitación de uno mismo y de las propias actividades...
Luchar contra la rutina es una cuestión de supervivencia."

"No voy nunca al cine.
Me dan asco las novelas.
Una sola vida real vale infinitamente más que mil historias inventadas."

"Era rápido y bueno, sobre todo driblando.
Sudaba siempre un montón, por el esfuerzo físico y también por la excitación.
Hoy el fútbol me hace sudar igual, pero ante el televisor."

"Hay dos cosas que no me permito y que no soporto: chulear y mentir.
La falsedad es horrible.
La honestidad es el precio de la libertad, y la libertad no puede existir sin honestidad."

"Piense en el plural de Cello: Celli.
Y luego: bi-da-ke."

"Soy un hombre agresivo.
No escondo nada y no soporto que un ministro hable conmigo así, sin quitarse los guantes."

"Lo que me hace infeliz es la infelicidad de los demás."

"La patria es algo muy importante para mí, pero nunca fui un nacionalista.
Ahora soy un hombre viejo y siento un ligero, pero profundo remordimiento:
¿Qué he hecho yo por Rumanía? Nada.
¿Qué me ha dado Rumanía a mí? Todo."

"Paris es el único sitio en el que el hombre puede vivir como realmente quiere.
Lo único es que en Francia no se puede trabajar.
En ese aspecto, lo mejor es no tener nada que ver con los franceses.
Por eso trabajo 8 meses en Alemania, gano mi dinero aquí y luego voy a gastármelo a Francia.
Es una situación ideal."

"A veces recibo cartas, y son las únicas que guardo, en las que la gente me da las gracias porque encontraron tal consuelo en nuestro concierto, que eso les permite seguir viviendo."

"No estoy desesperado.
El mundo es así.
Si yo lo hubiera creado, entonces sí, estaría desesperado.
Pero soy inocente.
Ni siquiera puedo mejorar mi pequeño mundo.
¿Cómo podría mejorar entonces el grande?"

"No soy mesurable con escalas normales."

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